Dicen que no hay nada mejor que amar y ser correspondido, sin embargo, no siempre las relaciones de pareja llegan al buen puerto que deseamos cuando las comenzamos. Por desgracia, seguro que todos, o por lo menos la mayoría, llegada una determinada edad nos hemos tenido que enfrentar a una ruptura sentimental, y al dolor que esto conlleva.
Cuando empezamos una relación sentimental seria, no metemos en este grupo a los encuentros esporádicos, sin compromisos o "de una noche". Solemos creer que esta vez sí, que es la definitiva, que el otro (o la otra) es la persona perfecta, nuestra media naranja, y que este amor será para siempre.
Sin embargo, no siempre las cosas ocurren como nosotros deseamos. Si el fin de la pareja es producto del acuerdo de ambas partes, duele y mucho, pero no tanto. El problema llega cuando la ruptura es unilateral. Cuando a uno de los implicados, como diría la canción, se le gastó el amor de tanto usarlo, o vaya usted a saber qué le ha pasado. El caso es que llega el cruel momento de decir adiós.
Las diferentes maneras de las que nos enfrentamos a una ruptura son innumerables, tantas como personas y motivos existen para dejarlo. Bien es cierto que uno no se enfrenta de la misma forma a este difícil momento cuando llega el fin del primer amor de verano en la adolescencia, que cuando a lo que se pone fin es a varios años de convivencia. Sin embargo, sea como fuere, siempre, por lo menos a una de las partes, le va a tocar sufrir.
La etapa post-ruptura contiene diferentes fases. En un primer momento, parece que todo desaparece, que ya nada tiene sentido sin la otra persona. Poco a poco, la nueva situación se va asimilando y se comienza a percibir la posibilidad de que haya luz al final del túnel. Después, nos vamos acostumbrando a las nuevas circunstancias en las que nos encontramos y los llantos y lamentos por la pérdida dejan paso a un interrogante: ¿y ahora qué?





Yo he pasado por esa, yo he tratado de mil maneras de levantarme, no es fácil pero se puede.
Un abrazo
Actualmente estoy atravesando por ese momento tan difícil...
pero leer este tipo de artículos me dan fuerzas para superarlo...
Y SE QUE PUEDO SALIR ADELANTE!!!!!
Superar una rupruta sentimental nos hace mas inteligentes, aprendemos gracias al sufrimiento que supone afrontar y resolver problemas. Lo que hiere enseña, considero que le enamoramiento es hermoso y que su fin ultimo es que seamos mejores personas..
La verdad no creo que exista la persona que pueda decirnos como superar una situación como esta, debido a que nadie puede experimentar por cabeza ajena...