Victoria le confirmó a una revista su separación del delantero Cristian Fabbiani "por mi salud mental". Así, el matrimonio más mediático de los últimos meses termina dejando como saldo un falso embarazo, una polémica Hummer, y hasta una tercera en discordia. Un sueño de apenas 6 meses...

"Me separe del Ogro por mi salud mental". Con esa frase, Victoria Vanucci confirmó en Caras su separación de Cristian Fabbiani, tras seis meses de matrimonio. No venían bien, claro está.

Sin embargo, la aparición de Carla Escobar, una atractiva promotora rosarina que afirmó haber conocido al Ogro entre sábanas en una conocida revista de la farándula, habría agitado aún mas el tormentoso pasar del matrimonio en Villa Carlos Paz.

Para colmo, se conocieron filmaciones del Ogro este fin de semana en una disco de Quilmes, donde se lo ve acaramelado con dos rubias y, una de ellas, es la estrella de la bailanta Karina. Ante ese panorama varios apostaban por una separación inminente.

Vanucci rompió el silencio en Infama, dos noches atrás, allí decía que todo iba bien con Cristian: "Estoy pasando un gran momento y sabemos como son las leyes del juego. Yo no soy rencorosa ni mucho menos. Lo bueno que tengo es que me tomo las cosas muy relajadas muy tranqui. Lo bueno es que estamos muy bien con Cristian", decía Vicky.

Sin embargo, dejaba una rendija abierta que indicaba que no todo marchaba viento en popa: "En una convivencia tenemos que seguir aprendiendo todos los días. Lo que tenemos con Cristian es que nos amamos muchísimo, pero tenemos roces normales como los que tiene cualquier pareja", decía la ex tenista.

Luego se llamó a silencio, y él viajó a Buenos Aires, a ver a Uma y a romper la noche con amigos. Ya nada importaba, Vanucci, que se luce en Livin la Viuda Loca tenía la decisión tomada.

Cristian Fabbiani y Victoria Vanucci se casaron en agosto de 2009, entre promesas de amor eterno, con Victoria sosteniendo a Uma y en complicidad con Mirta, su fugaz suegra. El Ogro era, en ese momento, delantero de River Plate y su decisión de casarse en medio del campeonato cayó muy mal en el club. Tanto que fue uno de los detonantes de su ida del Millonario. Jamás iba a imaginarse como cambiaría su vida seis meses más tarde.

Cristian llegó al verano de la Villa sin club y en supuestas negociaciones para incorporarse a alguno. Mientras, su esposa, triunfaba en Carlos Paz y vivía un gran momento laboral. Ya se escuchaban los primeros rumores de crisis, sofocados por una Hummer que el delantero le regaló a Vicky en Navidad. Pero esa camioneta también trajo problemas, y la morocha terminó pidiéndole a su marido que la devuelva.

Fabbiani se quedó sin club en estos seis meses y se dedicaba, especialmente, a hacerle marca personal a su esposa, a la que obligó a retirarse de desfiles y eventos y con la que discutió por algunas producciones fotográficas. Esas gotas comenzaron a colmar el vaso.

Un vaso que terminó de llenarse en este tormentoso febrero. ¿Habrá vuelta atrás? Por lo que parece a Fabbiani le va a costar más volver a los brazos de Victoria que volver a ponerse la camiseta del club de sus amores. Mundoshow