10 años de una de las peores recaídas del Diez, en Uruguay, Jorge Romero, que era un inexperto por aquel entonces, contó detalles inéditos de semejante proeza. "Me encontré a un hombre muriendo", relató. Y deslizó los tejes y manejes de Guillermo Cóppola.
"¿Sabés quién le salvó la vida a Maradona? Cóppola". Así de directo y frontal fue Jorge Romero, quien hace diez años sacó a Diego Armando Maradona de una de las peores recaídas de una vida repleta de vaivenes.
En una nota imperdible con el diario El País, de Uruguay, el Romero de hoy, con 38 años, comentó con lujo de detalles cuando una década atrás vivió la experiencia más inolvidable de su vida. Se trataba de un verdadero novato cuando se vio "obligado" a atender a una estrella de renombre mundial. Sí, el Diez.
Con el título bajo el brazo y apenas 4 días en el Cantegril de Punta del Este, al doctor llegó a la policlínica de La Barra. De pronto, una urgencia con alcance mundial le cambió la incipiente carrera: "Alrededor de la una de la tarde alguien llamó a la policlínica. Una auxiliar de enfermería atendió y enseguida me dijo algo exaltada: 'Doctor, Maradona está mal y quieren venir a buscar un aparato de presión'".
"Era un tal Cóppola. Este señor quería llevarse el aparato de presión y un estetoscopio porque él quería auscultar a Maradona". El facultativo se negó y partió a José Ignacio, donde estaba Maradona, en la quinta del empresario argentino Pablo Cosentino.
"Me hicieron pasar enseguida. Me encontré no a Maradona. Me encontré a un hombre muriendo. Estaba en estado de coma tirado en un sillón. Rodeado de personas que no tenían mucha idea de lo que había que hacer", recordó en la extensa entrevista.
"En todo momento pensé que si Maradona moría en esas condiciones mi carrera médica terminaba. Cuando evalué la situación le advertí a Cóppola que Maradona se moría si no recibía una rápida atención de parte de un médico intensivista. 'Mirá, lo primero que hay que hacer es llamar a una ambulancia y a un médico intensivista muy experimentado, que sepa mucho para poder manejar este cuadro', le dije", prosiguió.
"La respuesta fue inmediata: 'No. La prensa es muy difícil, por lo que Maradona vive o muere pero contigo'. Quedé helado. Pensé en hacerle firmar una nota y retirarme del lugar. Tenía miedo hasta de perder el título. Entonces resolvimos llevarlo. Y ahí fue cuando Maradona se salvó porque cuando llegó al sanatorio se puso crítico y con riesgo de vida. Ninguna unidad hubiera llegado a tiempo desde José Ignacio para llevarlo al sanatorio", detalló.
UNA APRETADA
Cuando la Justicia intervino, Guillote terminó procesado por falso testimonio. Y salió bajo fianza pero Romero también dijo lo suyo y se armó. El doctor mencionó la presencia, en el momento en que atendió a Maradona, "de un quinto sujeto", al que ninguno de los demás testigos, incluido Cóppola, había identificado. Se trataba del publicista argentino Carlos Fierro Viera, luego señalado como responsable de haber suministrado la droga a Maradona.
"Cuando Cóppola se entera de esto por mi boca en una conversación privada que mantuve con él creí que me mataba. Sucedió fuera del juzgado cuando nos encontramos de casualidad. Ahí le dije lo que había declarado. El tipo se calentó. De hecho creo que me amenazó de muerte. Luego salió a decir de todo de mí en los medios. Inclusive puso en duda mi condición de médico. Fue cuando pasé de ídolo.victoria mundoshow





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