Todavía estremecido, Roberto Piazza expresó su dolor por la muerte de la modelo de su staff Solange Magnano, luego de un tratamiento estético, y pidió que se investigue si se trató de un caso de mala praxis. "Era una potra infernal, no necesitaba hacer lo que se hizo".

Ayer, después de estar internada cuatro días por una complicación pulmonar originada en una cirugía estética, falleció la modelo Solange Magnano, de 38 años.

Todavía no están del todo esclareciadas las causas de su muerte. Se sabe que se sometió a un tratamiento estético en los glúteos que consiste en aplicarse inyecciones de polimetilmetacrilato (PMMA), pero luego sufrió una embolia pulmonar, aparentemente a causa de una mala inyección, y el desenlace fue fatal.

"Es un tratamiento peligrosísimo, muy delicado. No sé qué le hicieron ni quién se lo hizo, pero pido que se investigue porque me parece que acá hay algo muy extraño. Hay que averiguar qué y por qué pasó", le dijo  Roberto Piazza, el "descubridor" de la modelo.

"La noticia me tomó horrible, porque yo soy amigo de Solange. Ella se fue en el 94 como Miss Argentina y estuvo mucho tiempo en Europa. Vivía en San Francisco, Córdoba, con su marido y sus hijos mellizos de 8 años. Tenía un muy buen pasar y era una diosa increíble", la recordó.

A su vez, lamentó: "Con haberse retocado las lolas el año pasado, ya estaba. Era una potra infernal. No necesitaba hacer lo que se hizo, estuvo mal. Pero quién sabe qué mambo le pasó por la cabeza, qué inseguridad".

"Ella era un ama de casa que se transformaba en diva de la alta costura cuando yo la llamaba. No precisaba la plata, lo hacía por gusto", agregó con dolor.