Valeria Lynch se dio el gran gusto en el cierre de sus presentaciones en el Gran Rex y cantó junto a Palito Ortega Sabor a nada. Como broche de oro, el tucumano también se copó con un popurri de sus grandes hits.

La quinta y última función de Valeria Lynch en el Gran Rex tuvo como frutilla del postre la presencia arriba del escenario de Palito Ortega, en el primer encuentro entre los dos grandes de la canción nacional.

Con localidades agotadas desde el viernes, ayer Valeria recibió al tucumano y juntos entonaron un clásico: Sabor a nada.

Pero la cosa no quedó ahí, porque después Palito, entusiasmado, se quedó un buen rato sobre las tablas para hacer un popurri de sus temas más recordados: Un muchacho como yo, Despeinada, Viva la vida y Yo tengo fe, entre otros.

Hacía más de cuatro décadas que el ídolo de la canción no se presentaba en la avenida Corrientes. Su última vez había sido 1968, cuando protagonizó la comedia Extraña pareja en el Teatro Astral junto a Rodolfo Beban.

Valeria fue la cantante argentina que más espectadores convocó este año en un escenario porteño. En cinco funciones en el Gran Rex fueron a verla 14960 personas.victoria mundoshow